domingo, julio 10, 2011

Video: Run The World (Girls)

Bueno han de saber que Beyoncé no es precisamente santa de mi devoción en lo que a su música respecta, pero este nuevo tema (ya no es tan nuevo a esta fecha) se lo aplaudo realmente. Bastante M.I.A. por cierto, y el video… ¿medio Lady Gaga ahí cuando sale con las hienas, verdad? En fin, el disco lamentablemente no viene por este “nuevo” rumbo; es bastante más convencional de lo que Ella afirmó, pero ahí estoy, procesándolo.



martes, julio 05, 2011

El resumen de Río.

Bueno, ya hace más de una semana que volví de las mini vacaciones a Río, por lo que corresponde el respectivo reporte… no podía faltar.

Qué espectacular el clima. O sea, por favor, que invierno es ese donde aún en la noche puedes andar solo con polera o camiseta. Realmente envidiable. La mínima era de 18 – 19º, y la máxima de 25 (un día tocó 29). Totalmente agradable, así que ahora sí, nos dio para salir a recorrer (y caminar harto) la ciudad. Ahora ya me manejo, es otra cosa, hasta podría decir que es mi segunda casa, jaja. Ni un problema para ir de un lugar a otro caminando (siempre y cuando la distancia no fuera taaaaan grande) o andando en “micro”.

Pero voy por partes. Primero, el departamento. Esta vez arrendamos un departamento en Copacabana a dos cuadras de la playa (y a unas tres del punto donde termina la playa y comienza de Ipanema). El departamento muy bien ubicado y para nada caro. Como dato anecdótico, el departamento daba justo al frente de la disco Le Boy, la misma que fuimos un par de veces la vez anterior y que no nos gustó. Igual fuimos un día Lunes (UN LUNES) que no teníamos nada que hacer, y para pasar el rato, estuvo buena.

A la playa fuimos dos veces solamente. Es que si quieres ir a tostarte en esta fecha, hay que ir temprano en la mañana, porque ya pasado el medio día, el sol ya no quema y a eso de las 3 de la tarde los edificios empiezan a hacer sombra y como era de esperarse, nunca llegamos antes de la 1, así que no hubo bronceado esta vez.

Ahora sí pudimos conocer el parque botánico, el zoológico, el centro de Rio, los shopping (cero posibilidad de comprar algo porque realmente es muy caro) y el Hard Rock Café… Al fin pudimos. Es lindo, grande, pero nunca tanto como el de Buenos Aires, hasta el momento el que más me ha gustado. Eso sí, aquí me tomé la caipiriña más rica de todas.

En cuanto a salir a bailar, alcanzó para conocer otros lugares más. El mismo día que llegamos eso sí, fuimos directo a Fosfobox. Definitivamente, me encanta. Esta vez había fiesta electrónica… aunque bastante dubstep y otras cosas electro-no sé cuánto.

Cerca del departamento y aparte de Le Boy, habían dos discos más: el TV bar (a 3 cuadras) y la Galería Café (en Ipanema, pero a menos de 10 min caminando). La Galería Café también es onda alternativa. Una disco pequeña pero bastante acogedora y que también tienen fiestas temáticas. Fuimos cuando tocó la Fiesta pop. Y lo bueno es que no solo tocaron cosas actuales, sino muchas cosas antiguas igual: Erasure, Pet shop boys, Dee Lite y hasta The Cure. Pero obvio que también Madonna y Lady Gaga, no podían faltar. Eso sí, aquí tomé la caipiriña más mala de todas… demasiado jugo de limón de pica.

TV bar es más gay. La música… es más gay. Harto remix. Y es muy cara para ser un local chico. Me gustó pero nunca tanto.

Y conocimos The Week. Cuando volvimos del primer viaje, un conocido de Iván le dijo que debimos haber ido a esta, que es una disco gigante y topísima, así que para no quedarnos con la duda, fuimos en esta oportunidad: fue toda una proeza. Resulta que la disco queda en el centro de Río (bien lejos de donde estábamos alojando), en unas calles medias escondidas por ahí. Tomamos el último carro del metro a eso de las 11:30 de la noche para dirigirnos al centro. Habíamos leído con anterioridad que el centro es seguro hasta cuando termina el horario de oficina, de ahí es peligroso porque queda vacío. Nunca me imaginé que fuera tanto. Llegamos a la penúltima estación del metro a eso de las 12:00 ya y cuando salimos a la superficie el escenario fue impactante: no había ni un alma en la calle. Ahí estábamos en medio de una avenida con unos tremendos edificios y con el sonido del tráfico a lo lejos. En la avenida no pasaba ni siquiera un vehículo. Entramos en un pánico y empezamos a caminar hacia una iglesia que hay al final de la avenida. Allí doblamos y empezó la parte antigua de la ciudad… y nadie en la calle. Empezamos a buscar la calle y la numeración y nada. Por ahí dimos con un callejón donde se nos cruzó un pericote gigante, más allá una mujer marginal nos gritaba que nos acercáramos. Salimos de ahí lo más rápido posible hasta que a unas cuadra divisamos unos semáforos. Fuimos hasta allá con la idea de que esa calle pudiera ser más transitable. En efecto, pasaba un mayor tráfico de vehículos y divisamos a algunas personas caminado hacia la misma dirección, así optamos por seguirlas hasta que al fin, a algunas cuadras más el panorama cambió completamente: llegamos a una cuadra llena de locales nocturnos y en medio de éstos, estaba The Week, una casona antigua y enorme.

Y sí, es excelente. Tiene dos pistas, una “electro-típica” (mucho turun tun tún- turun tun tún) que por un momento, cuando recién llegué, pensé que me aburriría mucho allí, y la otra pop. Ésta fue la que me salvó la noche. Muy entretenido. A mitad de la noche subió un dj que invitaba a gente a pinchar discos. Y para qué voy a hablar de la vista, jaja. Ya se imaginarán. Eso sí, debo reconocer que aquí también vi a las mujeres más espectaculares y topísimas de Río. Realmente daba gusto mirarlas.

Y lo que echo mucho de menos: la comida. Cerca del departamento teníamos un restaurante de los que venden la comida por kg. Qué gran idea! A parte que resultaba mucho más económico, tiene la gracia de la variedad de platos que uno se puede servir, y lo mejor, es que todo era muy rico. Echo mucho de menos el guiso de verduras, con zapallo y anda a saber que más pero que era realmente delicioso y siempre me lo servía mezclándolo con arroz o fideos. ¿Cómo a nadie se le ocurre colocar una cosa así acá? Por suerte me queda de consuelo el local donde compro mis milanesas.